A que nos referimos con el concurso de acreedores

A que nos referimos con el concurso de acreedores

Cuando hablamos de concurso de acreedores, nos estamos refiriendo a un procedimiento jurídico, mediante el cual las empresas que se encuentran en estado moratorio, acuden ante instancias pertinentes para ser asistidas judicialmente y tratar de ponerse al día con sus deudas. En este caso, más del 90 % de las empresas terminan cerrando sus puertas.

Por eso cuando queremos explicar a que nos referimos con el concurso de acreedores, tenemos que tomar en cuenta, que es un esfuerzo supremo que hacen las empresas antes de llegar a extremos que las obliguen a cerrar su producción definitivamente o lo que es lo mismo, cesar en sus actividades laborales.

La idea primordial de llegar a estos extremos, es implementar mecanismos para tratar de solventar la situación económica de una persona física o jurídica, pudiendo así favorecer a los más débiles, que en estos casos son los empleados, ya que el empleador como tal pudiera tener otros mecanismos para salir a flote nuevamente después de verse librado del arreglo laboral de sus empleados.

Cuando un ente jurídico, asume las riendas de una situación semejante en una empresa determinada, los primeros en resguardar sus beneficios son los empleados, valga decir que primero cobran los empleados y el restante es del o de  los empresarios. Así pues el concurso de acreedores, abarca tanto las situaciones de quiebra de la empresa como la suspensión de pagos por parte de la misma.

Este procedimiento, puede ser voluntario, en caso de que la misma empresa solicite ayuda judicial o necesario en caso de que sea un acreedor quien solicite la intervención. En cualquiera de los casos, la solicitud debe ser hecha con al menos dos meses de antelación, o sea, dos meses antes de que la empresa se declare en quiebra.

Preconcurso de acreedores

Según la reforma de la Ley Concursal del año 2009, existe una especia de margen temporal para tratar de favorecer a las empresas que se encuentran en dificultades, si se apela a este margen, el acreedor no está obligado a solicitar el concurso de acreedores y comienza el directamente, a negociar para solventar la situación en el plazo de tres meses.

Después de cumplido este plazo, es obligación legal solicitar el concurso de acreedores habiendo obtenido de esta forma un total de seis meses para solventar su situación financiera y sacar su empresa a flote antes de declararse en situación de quiebra.

En caso de que no se llegue a un acuerdo satisfactorio con los acreedores, el empresario está en libertad de tirar su empresa a la quiebra, no sin antes haber solventado satisfactoriamente a sus empleados habiéndoles dado fiel cumplimiento a su arreglo laboral y por supuesto habiendo honrado todas y cada una de sus deudas con los acreedores.

Esta es una opción que muchos empresarios prefieren, sobre todo si su empresa está viciada con daños irreparables. En estos casos es muy común ver que el mismo empresario con otra Razón Social,(Otro nombre) abre nuevamente sus puertas deslastrándose así de todos o parte de sus empleados anteriores.

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